Viernes, Diciembre 15, 2017

ESTUDIOS DOCTRINALES: A propósito de los plazos administrativos, su cómputo y las nuevas reglas fijadas en la Ley 39/2015, de 1 de octubre, de Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas

Por Flor Arias Aparicio, Profesora de la Universidad de Extremadura.

Algo debe cambiar para que todo siga igual. Esta parece ser la máxima que ha inspirado las continuas modificaciones y cambios que se han producido en el régimen de plazos administrativos, en un intento continuo de aclarar las reglas del cómputo y de clarificar las fórmulas legales establecidas para fijarlas. Todas las leyes sobre procedimiento administrativo que se han sucedido en el tiempo han incidido, de una u otra forma, en la regulación de los plazos, no tanto para alterar sus reglas cuanto para precisar los extremos esenciales del establecimiento de un plazo por la Administración. La seguridad jurídica, principio que debe presidir la ordenación de la materia dados los efectos que el tiempo –su trascurso- produce en los derechos, los intereses y en las simples expectativas de los ciudadanos, hace razonable que en la fijación de un plazo administrativo, en la determinación de su régimen, quede perfectamente delimitada su duración (horas, días, meses, años), el día inicial del cómputo (dies a quo), el día final del cómputo (dies ad quem), así como los días hábiles o inhábiles.

Publicado en la Revista General de Derecho Administrativo, nº 42, 2016. Texto completo.

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