Viernes, Agosto 17, 2018

TRIBUNAL DE JUSTICIA DE LA UNIÓN EUROPEA

  • STJUE de 5 de junio de 2018: El TJUE modifica su doctrina “De Diego-Porras” y considera que no procede la indemnización de 20 días en la extinción de los contratos de interinidad por vencimiento del término.

STJUE de 5 de junio de 2018 (asunto C-677/16): El TJUE rectifica la doctrina mantenida en la sentencia “De Diego Porras” (STJUE de 14 de septiembre de 2016 (asunto C-596/14) donde declaró el derecho a los trabajadores interinos a percibir la misma indemnización que los indefinidos a la finalización de su contrato. En cambio, en la sentencia “ Montero Mateos” declara que “la cláusula 4, apartado 1, del Acuerdo Marco sobre el trabajo de duración determinada celebrado el 18 de marzo de 1999, que figura en el anexo de la Directiva 199/70/CE del Consejo, de 28 de junio de 1999, relativa al Acuerdo Marco de la CES, la UNICE y el CEEP sobre el trabajo de duración determinada, debe interpretarse en el sentido de que no se  opone a una normativa nacional que no prevé el abono de indemnización alguna a los trabajadores con contratos de duración determinada celebrados para cubrir temporalmente un puesto de trabajo durante el proceso de selección o promoción para la cobertura definitiva del mencionado puesto, como el contrato de interinidad de que se trata en el litigio principal, al vencer el término por el que estos contratos se celebraron, mientras se concede indemnización a los trabajadores fijos con motivo de la extinción de su contrato de trabajo por una causa objetiva.”

El litigio principal plantea la extinción del contrato de interinidad por vacante de la Sra. Montero Mateos sin indemnización tras la cobertura definitiva de la plaza el 27 de julio de 2016 por un tercero, que había superado el proceso selectivo. El contrato se había celebrado el 13 de marzo de 2007 con objeto de sustituir a un trabajador fijo y posteriormente, el 1 de octubre de 2008 fue transformado en un contrato de interinidad para cobertura de vacante. En este contexto, el tribunal nacional platea una cuestión prejudicial para dilucidar si la normativa nacional que no prevé indemnización para la finalización de los contratos de interinidad mientras reconoce indemnización a los trabajadores fijos por la extinción del contrato por causa objetiva es acorde a la cláusula 4 del Acuerdo Marco.

El TJUE recuerda que es contrario al Acuerdo Marco un trato menos favorable en las condiciones de trabajo de un trabajador con un contrato de duración determinada que de un trabajador fijo, a menos que se justifique ese trato diferente por razones objetivas. Asimismo, especifica que dentro del concepto de “condiciones de trabajo” se incluye la indemnización por extinción del contrato. 

 El TJUE considera que en estos supuestos existe una razón objetiva que justifica que la finalización de un contrato de interinidad no dé lugar al abono de indemnización alguna porque un “contrato de duración determinada (…) deja de producir efectos para el futuro cuando vence el término que se le ha asignado, pudiendo constituir dicho término la finalización de una tarea determinada, una fecha precisa o, como en el caso de autos, el advenimiento de un acontecimiento concreto. De este modo, las partes de un contrato de trabajo temporal conocen, desde el omento de su celebración, la fecha o el acontecimiento que determinan su término.” Mientras que “la extinción de un contrato fijo por una causa prevista en el artículo 52 del Estatuto de los Trabajadores, a iniciativa del empresario, tiene lugar al producirse circunstancias que no estaban previstas en el momento de su celebración y que suponen un cambio radical en el desarrollo normal de la relación laboral. (…) lo que requiere que se abone a dicho trabajador despedido una indemnización equivalente a veinte días de salario por año de servicio, precisamente a fin de compensar el carácter imprevisto de la ruptura de la relación de trabajo por una causa de esta índole, y, por lo tanto, la frustración de las expectativas legítimas que el trabajador podría albergar.”

No obstante, el TJUE también determina que la trabajadora no podía saber “que dicho contrato tendría una duración inusualmente larga” aunque su finalización se “debió a la desaparición de la causa que había justificado su celebración”. Por ello, “incumbe al juzgado remitente examinar si, habida cuenta de la imprevisibilidad de la finalización del contrato y de su duración, inusualmente larga, ha lugar a recalificarlo como contrato fijo.”

Texto completo.

Comenta esta noticia

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn